Economía, financiación y puesta en marcha de proyectos

By | 16 noviembre, 2015

Cómo plantear un proyecto de empresa

Uno de los principales retos a los que se enfrenta cualquier empresario, autónomo o emprendedor es el de lograr marcar unos objetivos con los que plantear la viabilidad de su negocio.

empresa

A partir de conformar estos objetivos toca el turno a preparar unas líneas de actuación que lleguen a esos objetivos y, junto a ellas, disponer de la capacidad de inversión suficiente para que con un presupuesto determinado se logre a través de estrategias llegar a objetivos.

En un principio quienes disponen de un montante global suficiente para poner en marcha el negocio saben cuál es su presupuesto y afrontan el reto. El problema puede surgir cuando para conseguir la rentabilidad no se cuenta con fondos suficientes, por lo que es muy probable que haya que recurrir a financiación externa, uno de los caballos de batalla de la economía moderna.

Por tanto: objetivos claros, plan de empresa, camino para conseguir objetivos y presupuesto serán los puntos básicos sobre los que debe asentarse nuestro proyecto empresarial.

Diferentes ópticas para lograr financiación

Económicamente no es lo mismo disponer de elementos que avalen un negocio que carecer de ellos. Ante estos casos las entidades crediticias suelen hacer un doble estudio: de viabilidad de proyecto y de solvencia de la empresa o particular inversor.

A partir de ahí es aún más complicado si, por ejemplo, la persona o el emprendedor tienen morosidad o forman parte de archivos de morosos en la Asnef o similares. Sí, hay empresas especializadas en creditos con asnef, pero las condiciones y la totalidad del préstamos que realizan son bastante inferiores.

Aunque parezca extraño, una gran parte de estas bolsas de impagos son por no haber abonado una factura de teléfono por apenas unos euros, pero que impiden acceder a financiación de proyectos de empresa de calado.

Para ello quedan soluciones como los préstamos de crédito, que se conceden aunque la persona solicitante esté o haya estado incluida en alguna lista de morosos como en España la ASNEF o la Rai. El problema es que hay mucha gente integrada en este tipo de listados que hace caso omiso y posteriormente, cuando quieren un crédito, se encuentran con estas desagradables sorpresas.

Cuando el banco no ve viable un proyecto

Existen ocasiones en que los bancos pueden no ver viables cierto tipo de proyectos en los que, además de ciertas garantías, se solicita que el dinero para que se ofrece el préstamos funcione.

En estos casos siempre queda la posibilidad de acudir a otra entidad crediticia, pero sería bueno replantearnos si un estudio de uno, dos o x bancos o entidades de financiación rechazan nuestro plan de empresa con razón o no.

Dependiendo de casos y países es posible, ante un negocio que tiene buenos visos de viabilidad, lograr financiación con el primero de los condicionantes, pero mucho más complicado que sea así si no existe una garantía que avale el préstamos. Existen desde los grandes préstamos a estados o multinacionales hasta los minicréditos rápidos que en no pocas ocasiones en algunos países como La India u otros en desarrollo han logrado reconvertir economías deficitarias a en vías de expansión

En este caso sería muy interesante volver a hacer números, hablar con los consultores bancarios que han hecho las pruebas si tenemos la oportunidad, y plantearnos como decimos que es posible que no tengamos una base sólida construida o que en caso de tenerla optemos por soluciones como minicréditos en lugar de créditos tradicionales. Replegar velas y rediseñar el proyecto sería en no pocos casos una de las opciones más inteligentes en este tipo de casos.

La base, como siempre, será contar con un buen plan de empresa.