Intereses a plazo fijo

By | 23 octubre, 2011

Las ganancias o réditos obtenidas por un cliente al depositar una determinada cantidad de dinero en una oficina bancaria por un plazo de tiempo previamente acordado se denominan intereses a plazo fijo.

 

Históricamente era una opción utilizada por el pequeño inversor que no pretendía arriesgar sus pequeños ahorros aun a costa de poder obtener mejores beneficios pero con mayor riesgo.

En la actualidad es una medida que parece estar en auge ante las graves dificultades a las que esta sometida la economía mundial. Dónde el pequeño y mediano ahorrador prefiere ser muy cauteloso y no arriesgar su dinero en operaciones mas arriesgadas sobre todo por los vaivenes y la recesión a la que está sometida la economía mundial, por lo que los intereses a plazo fijo en bancos es un valor seguro.

 

El plazo temporal sobre la duración de dicho contrato entre entidad bancaria y cliente suele ser de 1 año, aunque existen otras modalidades como imposiciones a plazo fijo por 1 mes, 3 meses, 6 meses. Aunque también pueden ser muy superiores  dichas imposiciones de capital (3-5 años). El tipo de interés que se pacta suele ser mayor cuanto mayor es la permanencia temporal del contrato y por consecuencia mayores son los intereses a plazo fijo recibidos..

 

En dicho plazo de tiempo el cliente no puede disponer del capital que ha depositado en manos del banco, salvo que así lo decida, lo que le acarreará una penalización que en ningún caso superará el importe de los intereses devengados desde el inicio de la operación

 

Una vez finalizado el plazo pactado, dicho capital seguirá rindiendo pero con una bajada muy sustancial en la tasa de interés. (se debe estar atento y consultar con la oficina bancaria cláusulas de renovación automática)

 

Existe otra modalidad que son los depósitos estructurados, dónde confluyen un tipo de interés fijo y un tipo de interés variable, por lo que la cantidad de rendimientos a percibir en concepto de intereses es fluctuante.